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Vol. 10 (1): Junio 2007



Mediterráneo: Como reverdecer nuestro mar azul

William M. Johnson

 


© Matthias Schnellmann


El Mediterráneo.

Usado por el hombre como fuente de alimento, como medio en el que desplazarse y transportar bienes, también ha sido fuente de inspiración de artistas y poetas y espacio lúdico desde tiempo inmemorial.

Mucho antes de que Homero escribiera sobre los infinitos matices del mar ya había quien capturaba peces con anzuelos de bronce y de hueso, o con redes hechas de cáñamo o de lino. Durante siglos, los pescadores de esponjas obtuvieron su arriesgado sustento en el mar, desafiándole desde costas escarpadas o desde frágiles botes de madera. Los mercaderes recorrían las florecientes rutas comerciales del Mediterráneo transportando en las bodegas de sus barcos todo tipo de mercancías: sacos de especias, ánforas de vino, tinte de púrpura, pescado salado, cofres de monedas de oro y plata...

Podríamos decir que el uso que hacemos del mar hoy en día no es diferente cualitativamente del que se hacía en tiempos de los egipcios o los fenicios. El modo que la moderna civilización actual tiene de usar el mar ha cambiado en cantidad y en calidad por lo que el impacto que produce esta manera de hacer las cosas es muy superior.


Nuevas tendencias para un viejo problema

Aunque la sobrepesca ya se detectó como problema en algunas de las zonas costeras de la Roma Imperial, dándose incluso casos de emperadores que se lamentaban de los precios exorbitantes que debían pagar por los salmonetes y otras especies muy codiciadas, fue sin duda la mecanización de la industria pesquera en el siglo XX la que produjo los cambios que han sacudido los mares y que se han demostrado ecológicamente más dañinos. La potencia de los motores permitió a los barcos no sólo la utilización de equipos mucho más pesados sino la capacidad de desplazarse muy lejos, hasta zonas de pesca jamás explotadas.

Los modernos sistemas extractivos de arrastre, cerco o palangre han sido refinados a la enésima potencia: materiales sintéticos, refrigeración a bordo y sistemas de localización de bancos de pesca de alta tecnología aumentan la 'eficiencia' extractiva del sector pesquero.

Los gobiernos afrontan con tibieza la tarea de poner coto a los peores abusos del sector (como la sobrepesca sistemática, los daños catastróficos infligidos por los arrastreros en el fondo del mar, el descarte por la borda de miles de toneladas de peces y otras especies no comercializables) y ello significa que no nos libraremos de la factura que nos van a pasar los ecosistemas, como si de su particular juicio final se tratara, sino que vamos a retrasar el día de pago.

Es más: según los expertos, el esquema resultante de 'barra libre' en las pesquerías ha conducido al agotamiento de caladeros a lo largo de todas las costas del Mediterráneo, llevando a muchos de ellos al colapso.

Un estudio reciente de la UE revela que un 65-70% de las especies de interés comercial están en riesgo de extinción en términos económicos, siendo este porcentaje del 20% en las aguas comparativamente menos explotadas del Egeo y el Jónico.

Mientras que la humilde sardina -durante tanto tiempo un alimento básico abundante- empieza a mostrar preocupantes signos de inestabilidad según algunos estudios, la catastrófica caída de la población de atún rojo acapara la inquietud de expertos en pesquerías y ecologistas.

Antiguamente se construyeron torres de vigía en algunas áreas del Mediterráneo para vislumbrar la migración anual del atún rojo. De manera similar, los beneficios económicos potenciales de esta pesquería justifican hoy el despliegue de aviones y satélites para guiar a las flotas pesqueras que lo persiguen. Según los investigadores, la pesquería de atún rojo del Mediterráneo es una de las más insostenibles del mundo debido a las violaciones de las medidas de gestión, lasactividades de pesca ilegal y no regulada y la vulneración sistemática de las cuotas acordadas.

"Hemos alcanzado un punto crítico para el atún rojo en el Mediterráneo" afirma Sergi Tudela, Coordinador de Pesquerías de WWF, que añade "La intensidad de pesca es 2,5 veces superior a la que la población existente puede soportar. Esta continuada mala praxis conducirá a la extinción comercial del atún rojo"

Japón importa la mayor parte del atún rojo pescado en el Mediterráneo, que se comercializa allí como sushi y sashimi.


tuna catch

Pescadores tradicionales desembarcan atunes en el Parque Nacional Marino de Alonissos (Esporadas del Norte) en Grecia.

A quienes más duramente ha perjudicado la intensa industrialización de la pesquería de atún en el Mediterráneo es a los pescadores tradicionales, castigados en particular por la expansión de las granjas de engorde de atún que captura con artes de cerco de bancos enteros de atunes para engordarlos en jaulas antes de ser sacrificados y congelados.

A pesar de la tardía consideración de este problema en los ambientes políticos europeos, ha habido pocas iniciativas para proteger las poblaciones de peces mediante medidas que han funcionado en otros sitios, como el establecimiento de zonas de exclusión a la pesca o la protección de las áreas de cría.

En contraste con la situación descrita, en Nueva Zelanda las autoridades pesqueras y un número creciente de gentes de a pie del sector pesquero están comenzando a entender los beneficios tangibles que a largo plazo produce la protección de múltiples áreas libres de pesca. National Geographic informa que en una zona "...algunos de los antiguos opositores son ahora los más convencidos defensores. Se refieren a la zona protegida como 'nuestra reserva' y realizan funciones de vigilancia continuada, informando de la presencia de furtivos o de vulneraciones límites. Conceptos tales como la exportación de adultos y de larvas -la deriva de millones de huevos y larvas fuera de los límites de la reserva- se han convertido en clave para la conservación marina. Ahora se ve a las reservas en las que la pesca se prohíbe totalmente como granjas de reproductores y zonas de cría que restituyen las poblaciones de las áreas adyacentes."


“Al menos una cuarta parte de las poblaciones de peces están sobreexplotadas.

• La cantidad de capturas se incrementó hasta los años 80 y desde entonces se está reduciendo debido al mal estado de las poblaciones objeto de explotación.

• En algunas zonas, la biomasa de pescado disponible es menos de una décima de la que se capturaba antes del desarrollo de las pesquerías industriales."

– Viviendo más allá de nuestras posibilidades. Declaración de la Junta Directiva del Millennium Ecosystem Assessment, 2005.


El sector pesquero industrial tiene una gran influencia económica y política, pero también produce notables impactos más allá de las zonas costeras en las que despliega, milla tras milla, sus redes y aparejos. Hay zonas de Grecia y de Turquía en las que hace tiempo que se acusa a los industriales de poner en peligro el modo de vida de los pescadores tradicionales costeros al esquilmar los recursos pesqueros y dañar las zonas de reproducción.

Como parte de un círculo vicioso, la reducción de capturas ha avivado la antipatía que los pescadores sienten por la foca monje del Mediterráneo, el mamífero marino que se encuentra en mayor pelígro de extinción. Esta antipatía ha tenido a veces letales consecuencias. En Grecia, la muerte de focas a manos de los pescadores se considera el factor principal de mortalidad que afecta a la especie. Hay quien afirma que la falta de peces generada por la sobrepesca lleva a las focas, hambrientas, a alimentarse en las redes de los pescadores, lo cual intensifica el conflicto.


Productos Químicos Tóxicos

La larga marcha del progreso tecnológico ha introducido grandes cambios en el modo en que los humanos nos relacionamos con el mar.

El legado de un naufragio al Mediterráneo antiguamente era un conjunto de velas de tela hechas jirones, un casco de madera roto en pedazos y unas cuantas ánforas con salsa de pescado. Actualmente, un pecio puede comportar la liberación de un sinnúmero de productos químicos potencialmente letales, que ponen en riesgo la salud de los humanos y la del medio ambiente.

Según su gravedad, los vertidos de petróleo pueden dejar las áreas afectadas tan dañadas que necesiten decenios para recuperarse. Las imágenes de los accidentes recientes que han afectado a zonas costeras nos muestran a los pájaros y demás organismos marinos afectados, que son únicamente las víctimas más visibles e inquietantes. Con toda probabilidad, a continuación llegarán los problemas para la gente de la zona, desde tenderos a hoteleros.

Tras el vertido que se produjo en el norte de Líbano en el verano de 2006 tras el ataque militar de Israel a una central eléctrica, los expertos de la ONU alertaron de los serios efectos que amenazaban la salud de los residentes si se veían sometidos a una prolongada exposición a los productos químicos y a los humos tóxicos. Otros expertos anunciaron que los hidrocarburos derramados a la deriva afectarían seriamente al turismo durante al menos dos años.


Turismo


rimini


Más de 220 millones de turistas -la mayor parte concentrados en la temporada de verano- visitan el Mediterráneo cada año. Esta acumulación representa una sobrecarga adicional para un medio ambiente y unas infraestructuras de entrada mal dimensionadas para dar servicio a los 150 millones de personas que viven en sus costas.

La demanda de agua y energía, con picos notables precisamente en los calurosos y secos veranos mediterráneos, combinada con los problemas crónicos de gestión de residuos de todo tipo y de aguas residuales, representa un desafío de dimensiones colosales y es una gran amenaza para el medio natural.

Según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se vierten al Mediterráneo unos 650 millones de toneladas de aguas residuales al año desde innumerables pueblos y ciudades, llegando a poner en peligro la salud de los bañistas en algunas zonas costeras.

Aún más: aunque el Mediterráneo es el destino turístico más popular del planeta, las economías de algunas zonas turísticas están en recesión, al buscar los turistas destinos alternativos por temor a problemas ambientales como infecciones microbianas, plagas de medusas o costas llenas de basura.


“Miles de personas que pasaban sus vacaciones en el Mediterráneo han sido picadas por medusas, ya que enormes bancos de estas criaturas invaden las aguas costeras. Algunas playas han sido cerradas en España y llegan informaciones de que el Norte de África y Sicilia están seriamente afectadas. Los científicos informan de que al menos 30.000 personas han sido afectadas por picaduras desde el inicio del verano."

– Alerta en el Mediterráneo por las Medusas, BBC News, 8 de Agosto de 2006.



klima bay, peristera

Una playa llena de plásticos en el Parque Marino de las Esporadas del Norte, hogar de la amenazada foca monje del Mediterráneo.

Por lo que se refiere a la gestión de residuos, muchas ciudades costeras e islas optan por los vertederos. En la mayor parte de las islas griegas, que son uno de los destinos turísticos internacionales favoritos, el reciclaje de vidrio, papel, plásticos o aluminio es poco menos que una quimera. El resultado es que los materiales reciclables, junto con otros potencialmente mucho más peligrosos como baterías, aceites usados, productos químicos, frigoríficos y electrodomésticos de consumo simplemente acaban en vertederos, mezclados con el resto de basura doméstica.

La contaminación por plásticos es ubicua, como puede comprobarse con una visita a cualquier playa abierta a los vientos o corrientes dominantes. En las que ayer fueron costas vírgenes hoy se pueden encontrar restos de redes de pesca, boyas, sedales, pelotas de playa, juguetes, bolsas de compra y cualquier tipo imaginable de botella de plástico.

Además de ser desagradables a la vista, algunos científicos están preocupados por los efectos sobre la salud que a largo plazo pueden tener los productos de la degradación de los plásticos que se incorporan al ecosistema marino: se ha descubierto que un 30% de los peces del Mediterráneo tienen gránulos de plástico en su tracto digestivo.

El plástico también amenaza a las especies en peligro, como ballenas, tortugas marinas y focas. Las tortugas pueden confundir los plásticos que flotan en el mar con las medusas de las que se alimentan habitualmente; si ingieren los plásticos, pueden llegar a bloquear su aparato digestivo y causarles la muerte.

La foca monje, especialmente los cachorros y los jóvenes, pueden ahogarse al quedar enganchadas en redes de pesca abandonadas.


Señales de Alarma

Últimamente, las previsiones de apocalípticos impactos ambientales como sequías e inundaciones, olas de calor, desiertos que se expanden y predicciones terribles de los efectos del calentamiento global captan la atención de los ciudadanos más que la extinción de las especies, la devastación de la costa o la pérdida de los bosques.

Tras la "2005 Stern Review" de los aspectos económicos del cambio climático dirigida por el economista británico Sir Nicholas Stern, y del informe "Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de la ONU" (UN Millennium Ecosystem Assessment - UNMEA) parece que existe un creciente consenso de que si las actuaciones para poner remedio al problema se toman demasiado tarde, sus costes serán mucho más elevados que si actuamos ahora.

Informes como los citados difunden una alarma creciente ante unas actividades humanas económicas e industriales que no pueden continuar sin generar trastornos ecológicos, sociales y financieros devastadores. El lenguaje utilizado en ellos usa a menudo terribles metáforas económicas destinadas a convencer a los gobiernos, a las grandes multinacionales y a la ciudadanía de la magnitud de la crisis en la que el planeta se encuentra sumido. El UNMEA, por ejemplo, codirigido por el jefe científico del Banco Mundial, previene del comportamiento ecológicamente derrochador que está "vaciando la cuenta corriente" y "gastando el capital".


Acción corporativa

Aunque pueda haber una opinión generalizada de que lo que se ha hecho hasta ahora unido a las previsiones de acción es muy poco y llega demasiado tarde, los gobiernos, los economistas y la industria empiezan a darse por enterados y a dar pasos en la dirección correcta.

Esto es así en parte por la gran oleada de interés que han despertado las iniciativas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) especialmente entre las empresas de Europa y Norteamérica. Muchas de las empresas líderes en diferentes sectores están implantando sus propios departamentos ambientales y de RSC.

Los escépticos argumentan que algunas compañías usan la RSC ambiental como herramienta que genera beneficios al imbricarla en sus campañas de relaciones públicas y de publicidad, o como método para lavar dudosas trayectorias en el campo medioambiental. Aún así, hay ejemplos indudables de corporaciones que impulsan proyectos que generarán beneficios demostrables al medio ambiente en diferentes áreas, desde fuentes de energía renovable y eficiencia energética hasta modelos de negocio 'verde' implementados a través del sector financiero.

Una de estas instituciones es el Piraeus Bank de Grecia, que ha iniciado un ambicioso programa 'verde' que afecta al banco y a sus clientes e inversores.


“Muchas industrias aún dependen directamente de los servicios prestados por los ecosistemas. El colapso de las pesquerías, por poner un ejemplo, ha perjudicado a mucha gente en países industrializados. El futuro de empresas relacionadas con los bosques, la agricultura, la pesca y el ecoturismo está íntimamente ligado a los servicios prestados por ecosistemas saludables, mientras que otros sectores, como las aseguradoras, los bancos y la sanidad están fuertemente influidos, aunque algo menos, por los cambios que se pueden producir en los servicios de los ecosistemas.”

– Millennium Ecosystem Assessment Synthesis Report, 2005.


Hace mucho tiempo que este banco apoya la conservación de la foca monje en este país, reconociendo a la especie como un símbolo ecológico de los maltratados mares en los que habita.

En relación a la conservación de los ecosistemas marinos, Vrassidas Zavras -Consultor Ambiental Especial del Piraeus Bank- afirma que “no podemos ignorar el hecho de que Grecia goza de una inmensa costa de más de 14.000 km, tiene unas 2000 islas y una antigua tradición marinera. El mar siempre ha importado a los griegos, quizás hoy más que nunca por el peso que el turismo tiene en la economía nacional.”


monk seal pup dimitris

El cachorro huérfano Dimitris, volviendo al mar.

El Piraeus Bank proporcionó recursos económicos para el rescate, la rehabilitación y la liberación del cachorro de foca huérfano “Dimitris” en 2003/2004. La responsable del departamento de RSC, Sofia Staikou, estuvo en la ceremonia de liberación que tuvo lugar en el Parque Nacional Marino de Alonissos. [ver Clear blue horizon for Dimitris, TMG 7(1): 2004].

Conscientes de la dimension social de las iniciativas de conservación, en particular cuando afectan al sustento de los pescadores tradicionales de bajura griegos, el Piraeus Bank copatrocina el proyecto “MOFI” financiado por la EU y gestionado por MOm, que pretende mitigar el conflicto existente en las costas griegas entre pescadores y focas.

El proyecto, implementado en 7 áreas, investiga un conjunto de posibles soluciones a los problemas detectados, incluyendo la posibilidad de compensar a los pescadores por cada red dañada y el uso de avisadores acústicos para ahuyentar a las focas de la proximidad de las redes caladas.

Este año el banco ha iniciado el programa medioambiental más ambicioso de los realizados hasta el momento; se trata de una iniciativa EU-LIFE de tres años de duración que persigue que las actividades internas del banco sean más "verdes" a base de reducir su huella ecológica, reducir el consumo energético y potenciar el reciclaje. La Sociedad del Reciclado Ecológico, una ONG Griega, es socia del proyecto. El proyecto “Banco verde para la vida” va a instalar sistemas de energía renovable en algunas de las secciones del banco, incluida la instalación piloto de sistemas solares fotovoltaicos integrados en los edificios (Building Integrated Photovoltaic - BIPV).

Mediante este proyecto, el banco se ha comprometido a alcanzar tasas de reciclaje del 70% del papel, el 50% de los plásticos de PET y el 70% de toners y cartuchos. También pretende reducir el consumo de agua en un 30%, y conseguir una reducción total del transporte en un 5%. Además, pretende que el 80% de sus productos de limpieza sean ecológicos y que el 80% de todo el papel A4 que usa sea reciclado.



El sistema solar BIPV en Atenas.

La exposición EnergyRES en Atenas.

En donde hay clientes y consumidores preocupados, el Banco introduce líneas de "productos bancarios verdes" dirigidos a incentivar a particulares y empresarios a invertir en energías renovables. Una de estas acciones fue el patrocinio en Marzo de 2007 de la muestra EnergyRES en Atenas que, con 85 expositores en su mayor parte dedicados a sistemas solares, atrajo a más de 20,000 visitantes.

El tiempo dirá hasta qué punto otras corporaciones, pequeños negocios y viviendas particulares van a adoptar estas y otras medidas verdes.

El Mediterráneo. Hoy sigue siendo una ruta de transporte de productos potencialmente peligrosos, un destino vacacional, un espacio lúdico veraniego, una fuente de alimento insustituible, un vertedero de basura y una fosa séptica colectiva .

Hay algo completamente esquizofrénico en el uso del mar para actividades tan manifiestamente contradictorias, y es por ello que el desafío hoy es encontrar los medios para que la sociedad humana viva en armonía con el mar, sus costas y sus islas.

Según el PNUMA en Atenas, el mar aún no está muriendo. Su capacidad de recuperación es aún elevada: sólo necesita una mano amiga que le ayude.


Lecturas recomendadas

Johnson, William M. 2004. Monk seals in post-classical history. The role of the Mediterranean monk seal (Monachus monachus) in European history and culture, from the fall of Rome to the 20th century. Mededelingen 39. Netherlands Commission for International Nature Protection, Leiden: 1-91, 31 figs. [Abstract] [Order at NHBS Environment Bookstore].

Johnson, William M. and David M. Lavigne. 1999. Monk seals in antiquity. The Mediterranean monk seal (Monachus monachus) in ancient history and literature. Mededelingen 35. The Netherlands Commission for International Nature Protection, Leiden: 1-101., 17 figs. [Abstract] [Order at NHBS Environment Bookstore].

Montaigne, Fen. 2007. Still Waters. The global fish crisis. National Geographic April 2007: 33-69.

Piraeus Bank. 2007. Green financing products at the 1st international exhibition EnergyReS. Press release, 13.3.2007.

Piraeus Bank. 2006. New pioneering products for the environment. Press release, 12.12.2006.

Sahrhage, Dietrich and Johannes Lundbeck. 1992. A history of fishing. Springer-Verlag, New York: 1-1-348.

Sahrhage, Dietrich. 2002. Die Schätze Neptuns: eine Kulturgeschichte der Fischerei im Römischen Reich. Peter Lang Publishing Group.

Warne, Kennedy. 2007. Blue Haven. National Geographic April 2007: 70-89.

WWF. 2005. 2005 fishing season decimates Mediterranean bluefin tuna. 16 Nov 2005.



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